Te enseñare

alimentar de bollitos de papel la chimenea,

brotar el desnudo de tu piel

en romeria

a la quimera de fuego y agua

concebidas,

Liberar en espíritus del leño,

explosiones de placer…

pupilas dolientes de madera

sacrificando de amor

las salamandras.


Aprendere línea por línea

tu mano al transmutar

en aura de caricias

llanto en hielo del invierno

blanco del nido hasta la rama

cuando se esconde por las noches

en su intento de aprender,

reinventa el sol, la hoguera

de tus brazos

hasta el primer calor de la mañana.

ricardo