Despide la lluvia de otoño,

 

resabios de un inquietante verano

 

sobrado en besos de sol y aluviones de caricias.

 

Noo, no le pidas a la última luna

 

que perdone tus pecados,

 

si fuiste capaz de grabar a flor de corazon

 

besos de amanecer y despedida

 

hazle una venia a esta vida,

 

que te regalo la lagrima y la risa

 

maxima expresion del amor

 

en cada verso, en cada herida,

 

entregame con la misma valentía

 

que regaste el cuerpo de caricias,

 

la mirada indefinida

 

a la via que funde el último vagon

 

en un punto de adios y bienvenida

 

donde el nunca y el siempre

 

son mentiras.

 

ricardo