Desnudar en la parsimonia de la tarde

junto al río, al desvelo del sol...

una mandarina para dos,..

y en besos excitados de ternura

ahogarme en el jugo de tu cuerpo

buscando ese sabor

hirviendo de frescura

hasta regarme el corazón de vos.

 

Setiembre despereza en ocres

aromas de invierno en partida,

me uno al suicidio colectivo

de las hojas sonrojadas

por haber dado todo de si,..

amantes del paisaje

se entregan al viento en su caricia fatal,

profundo suspiro de la vida,

primer y ultimo halito

que el placer esconde en la memoria

de un acto de amor.

 

ricardo