esa noche

los duendes de mi almohada

no dejaban de acosarme,

dejos de tu pelo

aromaban cada movimiento de mi cara.

Invadidos de recelos

el linaje de tu piel,

transcribia gota a gota

al rozar de las sabanas

cada quejido de placer,..

en el juego mas sublime,

del viaje sin regreso,

donde interior y exterior

afloran en los poros.

Exhalación mundana

del mas profundo

misterio de la creación,..

…….amarte

con todas

y cada una de las letras.

ricardo