a esa mujer

capaz de despertarme con caricias

alimentar mis dormidos impulsos

sentarse callada en mis vacios,

ella

la mas trasgresora de las aventuras

la mas inocente de las ninfas

quien al mirarme

me acompaña

por la mas sexual de las cornisas,

a la distancia

rebusco los caminos

por tenerla,

desago los tiempos

en la espera.

ricardo